La Virgen María y los Evangélicos – ¿A jesús por María? – Ecumenismo Capítulo III

Virgen María - los niños y la Virgen

Virgen María – los niños y la Virgen

Recuerdo haber estado muchas veces, de niño y de adolescente, de rodillas delante de  una imagen de la Virgen María, pidiéndole me concediera tal o cual favor, o simplemente rindiéndole devoción como buen católico. En mi hogar y en mi colegio María siempre estaba presente. La idea de una Madre divina y protectora se adentra profundamente en el corazón, y más a esa tierna edad… y más aún bajo las amenazas de juicio divino para quien duda de tales enseñanzas.

Miremos que dice la Catequesis Católica para niños:

 ¿Cuáles son los dogmas que la Iglesia enseña acerca de la Virgen?

“La Iglesia enseña los siguientes dogmas acerca de la Virgen: La Maternidad Divina,  La Inmaculada Concepción,  La perpetua Virginidad y La Asunción a los cielos.”

¿Debemos creer estos dogmas de fe?

“Si, debemos creerlos plenamente. Si Alguno se atreviera a negarlos o a dudar de ellos conscientemente, cometería un pecado mortal.”

No existe el catolicismo sin María, vaya a donde vaya, lea el libro que quiera, escuche usted a quien sea, comprobará que se empieza con Cristo y al poco rato se termina inexorablemente con la Virgen María. La iglesia católica es Mariana, la Virgen es omnipresente en toda actividad católica. Por supuesto que un buen católico se enorgullecerá de ello, seguramente porque cree que ello tiene fundamento en las Sagradas Escrituras, ¿cómo no iba a estar reglamentado en la Biblia algo tan trascendental como el culto Mariano? sin embargo, grande es nuestra sorpresa cuando comprobamos por medio de la lectura de las Escrituras que ninguno de los apóstoles fue Mariano, que la iglesia primitiva nada sabía del culto mariano, y que tal culto es contrario a Cristo. ¡Blasfemia! podrá exclamar alguno cuando se pone en duda la verdad del culto Mariano, bien, les animo entonces a recorrer juntos y libres de fanatismos partidistas, este Camino Mariano y que comprobemos a dónde nos conduce.

Primeramente veremos que dice el Compendio del CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA, aprobado por Benedicto XVI, y publicado por Libreria Editrice Vaticana.

¿En qué sentido la Bienaventurada Virgen María es Madre de la Iglesia?

“La Bienaventurada Virgen María es Madre de la Iglesia en el orden de la gracia, porque ha dado a luz a Jesús, el Hijo de Dios, Cabeza del Cuerpo que es la Iglesia. Jesús, agonizante en la cruz, la dio como madre al discípulo con estas palabras: “Ahí tienes a tu madre” (Jn 19, 27).”

¿Cómo ayuda la Virgen María a la Iglesia? 

“Después de la Ascensión de su Hijo, la Virgen María ayudó con su oración a los comienzos de la Iglesia. Incluso tras su Asunción al cielo, ella continúa intercediendo por sus hijos, siendo para todos un modelo de fe y de caridad y ejerciendo sobre ellos un influjo salvífico, que mana de la sobreabundancia de los méritos de Cristo. Los fieles ven en María una imagen y un anticipo de la resurrección que les espera, y la invocan como abogada, auxiliadora, socorro y mediadora.”

¿Qué tipo de culto se rinde a la Virgen María?

“A la Virgen María se le rinde un culto singular, que se diferencia esencialmente del culto de adoración, que se rinde sólo a la Santísima Trinidad. Este culto de especial veneración encuentra su particular expresión en las fiestas litúrgicas dedicadas a la Madre de Dios y en la oración mariana, como el santo Rosario, compendio de todo el Evangelio.”

 Alfonso María Ligorio - diarios de avivamientos

Alfonso María Ligorio – diarios de avivamientos

Luis María montfort - diarios de avivamientos

Luis María montfort – diarios de avivamientos

Pero si uno quiere conocer verdaderamente la dimensión del culto mariano, deberá estudiar los escritos de dos hombres, considerados santos por la iglesia católica: San Alfonso María de Ligorio (obispo y Doctor de la Iglesia Católica) y su libro “Las Glorias de María”, y San Luis María de Montfort cuyos escritos están resumidos en el libro Fundamentos y Prácticas de la vida Mariana.  Son los padres o misioneros Monfortianos (Societas Mariae Montfortana) los que impulsan a gran escala el culto mariano para que venga lo que ellos llaman  “El Reino de María”, según las profecías de su fundador.

Para la iglesia de Roma, María es igual a Cristo: 

“Para colaborar con Cristo, Ella deberá serle semejante en su ser. Ella le será semejante —no igual— por su exención del pecado original, por su plenitud propia de gracia, y por la eminencia singular de sus virtudes. Para colaborar con El de manera habitual y verdaderamente oficial, Ella deberá también estarle unida por lazos duraderos y físicos. Es evidente que un matrimonio ordinario quedaba excluido. Dios hace entonces algo admirable: para que María sea la Esposa espiritual y la Cooperadora universal de Jesús, la convierte en su Madre según la carne, y la vincula así de manera definitiva a Cristo por los lazos físicos más estrechos que se puedan concebir. También por este mismo hecho, Ella queda elevada al plan y al nivel de Cristo, cosa igualmente indispensable para una colaboración perpetua. El es el Hijo de Dios, Dios mismo; Ella será la Madre de Dios, dignidad menor, ciertamente, que la de Cristo, pero dignidad en cierto aspecto infinita, que la eleva, tanto como es posible, a la altura de Cristo, de la manera que conviene perfectamente a su condición de nueva Eva.” (Libro: Fundamentos y Prácticas de la vida Mariana – Societas Mariae Montfortana)

“Pero también, finalmente, por ser Madre de Dios, Socia universal de Cristo y Corredentora de la humanidad, María es Reina universal junto a Cristo Rey. Ella es Reina, como lo admiten unánimemente los teólogos, según una realeza verdadera y efectiva, que se ejerce sobre toda criatura, tanto sobre los ángeles como sobre los hombres, tanto en el orden natural como en el orden sobrenatural; realeza que es participación de la de Cristo, se extiende tan lejos como la de El, se ejerce de manera análoga a la de El, pero le sigue siendo siempre plenamente subordinada.”  (Libro: Fundamentos y Prácticas de la vida Mariana – Societas Mariae Montfortana)

Teológicamente hablando María está subordinada a Cristo, es menor por cuanto María es criatura, en esto están de acuerdo los católicos, pero como acabamos de leer se esfuerzan por colocarla a la misma altura de Cristo. Es decir, en la teología: María semejante a Cristo. En la práctica: María igual a Cristo. Esta enseñanza lleva irremediablemente a lo siguiente.

Jesús y María ¿semejantes en poder?

Jesús y María ¿semejantes en poder?

Dice la doctrina mariana: “Si María es semejante a Cristo merece un culto igual a Cristo”

“El culto a María es necesario para la salvación”:

“Ante todo, deberemos establecer la necesidad y la obligación de un culto mariano elemental, y la gran utilidad de una devoción más perfecta a María…De donde resulta que el culto a la Santísima Virgen, considerado de manera general y objetivamente hablando, es necesario para la salvación y, por lo tanto, gravemente obligatorio. Quien se negara a tener un mínimo de devoción mariana, se pondría en serio peligro de comprometer su destino eterno (Libro: Fundamentos y Prácticas de la vida Mariana – Societas Mariae Montfortana)

«Nunca se honra más a Jesucristo que cuando se honra más a la Santísima Virgen»  (San Luis María de Montfort Verdadera Devoción, nº 94.)

“El culto mariano es obligatorio y necesario, como respuesta de nuestra parte a la importantísima misión que Dios ha confiado a su santísima Madre. Este culto pertenece a la sustancia misma de la religión cristiana; y es importantísimo, para la glorificación de Dios y nuestra propia santificación, que la devoción mariana sea llevada a su más elevada perfección”.  (Libro: Fundamentos y Prácticas de la vida Mariana – Societas Mariae Montfortana)

“…todas las gracias se dispensan sólo por manos de María y que todos los que se salvan sólo se salvan por mediación de esta divina Madre, se ha de concluir necesariamente que de predicar a María y confiar en su intercesión depende la salvación de todos.” ( Alfonso María de Ligorio – Las Glorias de María)

Dicen también los marianos: “La fórmula del cristianismo no es Jesús solamente, sino Jesús-María.”

“El culto mariano pertenece a la sustancia misma del cristianismo. Es esta una verdad que no ha penetrado suficientemente en el espíritu de gran número de cristianos. Para ellos la devoción mariana es, sin duda, muy buena y recomendable, pero en definitiva secundaria, si no facultativa. Es un error fundamental. La fórmula del cristianismo, ya se lo considere como la venida de Dios a nosotros, ya como nuestra ascensión hacia El, no es Jesús solamente, sino Jesús-María…no se conoce a Jesús, porque se deja a María en el olvido…Demos un nuevo paso adelante en nuestras conclusiones y constataciones. Es sumamente deseable e importante para la salvación y santificación de las almas, y para la obtención del reino de Dios en la tierra, llevar el culto mariano a su perfección en nuestra alma y en todas las almas”  (Libro: Fundamentos y Prácticas de la vida Mariana – Societas Mariae Montfortana)

“Por esta Maternidad la Santísima Virgen queda puesta en un orden aparte. Según una frase célebre, Ella llega a los confines de la Divinidad, y posee una dignidad infinita en razón de su término. Por este doble título le corresponde, por lo tanto, fuera y por encima de todos los ángeles y santos, un culto particular, de un género especial, que tiene en el lenguaje de la Iglesia un nombre propio. Honramos a los santos con un culto de dulía; debemos a María el culto de hiperdulía.”   (Libro: Fundamentos y Prácticas de la vida Mariana – Societas Mariae Montfortana)

Latría significa servir, y es el culto que se le da únicamente a Dios. Dulía significa igualmente lo mismo, pero la iglesia Católica lo utiliza para el culto a los santos. Hiperdulía es el culto que reclaman los marianos para la Virgen. Pero como vemos, al significar lo mismo, pues todos significan: servir, honrar, venerar… en la práctica es: culto.

“Devoción significa entrega, pertenencia, y el nombre de hiperdulía, consagrado por la Iglesia para el culto de Nuestra Señora, significa dependencia, servidumbre.”  (Libro: Fundamentos y Prácticas de la vida Mariana – Societas Mariae Montfortana)

“Debemos honrar a María como adoramos a Dios, «in spiritu et veritate», en espíritu y en verdad”   (Libro: Fundamentos y Prácticas de la vida Mariana – Societas Mariae Montfortana)

Consideremos estas palabras sobre el culto a María:

“¡Madre, nuestro cielo es tuyo! Nuestra corona de gloria y nuestra palma de inmortalidad la echaremos a los pies de tu trono. Nuestro corazón no puede contenerse de gozo al pensamiento de que, como consecuencia de nuestra donación, hecha en la tierra en un día inolvidable, toda nuestra eternidad será tuya.”   (Libro: Fundamentos y Prácticas de la vida Mariana – Societas Mariae Montfortana)

¿Que dicen las Escrituras sobre este acto de adoración? ¿Quién es el único digno de recibirlo? (Biblia: Nueva Biblia de Jerusalén)

Apocalípsis 4:10-11  “los veinticuatro Ancianos se postran ante el que está sentado en el trono y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y arrojan sus coronas delante del trono diciendo:  “Eres digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado el universo; por tu voluntad, existe y fue creado.”

¿Pueden ver claramente cómo se le atribuye a María dignidades que únicamente le corresponden a Dios Padre y a su Cristo? Veamos como en la práctica se coloca a María exactamente en la misma posición que Cristo, de tal manera que lo que corresponde únicamente a Cristo los marianos se lo han atribuido igualmente a María.

María Corredentora

“Madre querida, no podemos negarnos a ello. Sabemos, puesto que eres Corredentora, que has cargado sobre Ti, juntamente con Jesús, los castigos de nuestras faltas: de mil maneras te las ingenias para que estas penas nos sean perdonadas; juntamente con Jesús has satisfecho por nosotros, miserables…Ella es Corredentora. Lo que quiere decir que no sólo Ella contribuyó a nuestra redención, a nuestra liberación, por su colaboración al espantoso sacrificio del Calvario; sino también que, así como todos los actos de la vida de Jesús fueron actos redentores, del mismo modo todos los actos de la vida de la Santísima Virgen, al menos desde que Ella se convirtió en Madre de Jesús, fueron actos de Corredentora. Es decir, Ella ofreció por nosotros todas sus acciones, realizó por nosotros todos sus trabajos, presentó por nosotros todas sus oraciones, sufrió por nosotros todos sus dolores, derramó por nosotros todas sus lágrimas, entregó por nosotros todos los instantes de su vida.” (Libro: Fundamentos y Prácticas de la vida Mariana – Societas Mariae Montfortana)

Si Jesús es nuestro Redentor – María es Corredentora. Redimir significa básicamente: liberar a cambio de un pago. ¿Qué dicen las Sagradas Escrituras?

¿sobre quién, únicamente, cargó Dios los castigos de nuestras faltas?

Isaías 53:6 “Como ovejas descarriadas hemos sido todos nosotros; cada cual se desvió de la senda del Señor para seguir su propio camino, y a él sólo le ha cargado el Señor sobre las espaldas la iniquidad de todos nosotros.” ( Biblia Torres Amat Actualizada)

¿Quién es nuestro único y exclusivo Redentor? (Biblia: Nueva Biblia de Jerusalén)

Romanos  3:23 “todos pecaron y están privados de la gloria de Dios  y son justificados por el don de su gracia, en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús a quien exhibió Dios como instrumento de propiciación por su propia sangre.”

Efesios 1:3 y 7  “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo…En él tenemos por medio de su sangre la redención, el perdón de los delitos, según la riqueza de su gracia.”

Apocalipsis 5:9 “Y cantan un cántico nuevo diciendo: “Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos porque fuiste degollado y compraste para Dios con tu sangre hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación.”

Entonces ¿es incorrecto decir que María es Corredentora? Si, porque la Redención la realizó exclusivamente Cristo. ¿Y no hay en la Biblia ningún texto que indique que María participó de esta obra? No existe en las Sagradas Escrituras ningún texto que otorguen a María un grado de participación en la Redención. Ni el apóstol Pablo, ni el Apóstol Pedro mencionan a María como partícipe primaria o secundaria en la doctrina de la Redención.

A Jesús por María

“Yo soy  la alegría de los justos y la puerta para introducir los pecadores a Dios.”  (Esta supuesta revelación se la hizo la Virgen a  Santa Brígida)

“Notemos ante todo que nuestra Consagración se hace a Jesús, a Jesús y a María, a Jesús por María. Los testimonios de San Luis María de Montfort sobre este punto son tan formales como numerosos. En el «Tratado de la Verdadera Devoción» nos dice: «Cuando más un alma esté consagrada a María, tanto más lo estará a Jesucristo… Esta devoción consiste, pues, en darse por entero a la Santísima Virgen, para ser enteramente de Jesucristo por Ella… Se sigue de ello que uno se consagra al mismo tiempo a la Santísima Virgen y a Jesucristo; a la Santísima Virgen, como al medio perfecto que Jesucristo ha elegido para unirse a nosotros y unirnos a El; y a Nuestro Señor como a nuestro último fin, al cual debemos todo lo que somos, como a nuestro Redentor y a nuestro Dios» …Por lo tanto, nos damos a Jesús y a María, en orden principal a Cristo como a nuestro fin último, secundariamente a la Santísima Virgen, que es nuestro camino inmaculado y perfecto para ir a Cristo y a Dios. Y de este modo nos adaptamos totalmente al plan redentor de Dios, libremente decidido por El, que exige que en el orden sobrenatural lo tengamos todo, absolutamente todo, por Jesús y por María: por Jesús como causa principal de todo ser y de todo obrar en el orden de la gracia, y también de María, causa subordinada pero universal, de la Encarnación, de la Redención, de la Santificación y de la gracia.(Libro: Fundamentos y Prácticas de la vida Mariana – Societas Mariae Montfortana)

¿Es María el medio perfecto que ha elegido Jesucristo para unirse a nosotros y unirnos a Él?

Antes que nada debemos empezar diciendo que el único camino que tiene el hombre para llegar al Padre, es Jesús:

Juan 14:6 Le dice Jesús: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí.

Ahora bien, y ¿cuál es el camino para ir a Cristo? ¿será verdad lo que enseñan los marianos?

«Guárdate, alma predestinada, de creer que sea más perfecto ir directamente a Jesús, directamente a Dios; tu operación, tu intención, será de poco valor; pero yendo por María, es la operación de María en ti, y por consiguiente será muy elevada y muy digna de Dios» ( Secreto de María, nº 50 – Luis maría de Montfort)

Demos tener claro una verdad fundamental: el Evangelio no es “como hace el hombre para ir a Dios” sino “como hizo Dios para venir al hombre”. 

Juan 3:16 “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna”.

Lucas 19:10 “pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido”.

Todo comienza en Dios – Dios el Padre dio a su Hijo para buscar y salvar lo que se había perdido, y es el Padre mismo quien atrae a los escogidos hacia Cristo:

Juan 6:37-39 “Todo lo que me dé el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera;  porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado.  Y esta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite el último día.”

Nadie puede ir al Padre si no es por Cristo, y nadie puede ir a Cristo sino es por el Padre. No es el hombre quien escoge a Dios, sino es Dios quien escoge al hombre y le trae a sí por un único medio:

Juan 15:16  “No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros”.

1 Juan 4:19 “Nosotros amamos, porque Él nos amó primero”.

Efesios 1:3-5 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo; por cuanto nos ha elegido en él antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor; eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad”.

La pregunta ¿cual es el camino para ir a Cristo? sigue en pie ¿es por medio de María que Cristo nos atrae a sí? ¿a Jesús por María? El Papa Francisco dijo: “El cristiano que no tiene a María por Madre está huérfano” ¿realmente estamos huérfanos sin María? 

Jesús respondió estas preguntas al despedirse de sus discípulos:

Juan 14:16-18 “y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre,  el Espíritu de la verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce. Pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros y estará en vosotros.
No os dejaré huérfanos: volveré a vosotros”. 

¿quien es este Paráclito o Consolador que haría que no estuviésemos huérfanos?

Juan 14:26 “Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho”.

¿Cómo viene el pecador a Cristo? por medio de la convicción de pecado, cuando el ser humano se reconoce pecador y perdido, reconoce verdaderamente que necesita un Salvador, entonces es atraído a Cristo.  Esta obra la hace únicamente el Espíritu Santo. 

Juan 16:7-9  “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré; y cuando él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio;  en lo referente al pecado: porque no creen en mí”

Juan 15:26 “Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré de junto al Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí.”

Juan 16:13-14 “Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os explicará lo que ha de venir.  Él me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo explicará a vosotros.” 

Como acabamos de leer, en las palabras de Jesús, es el Espíritu santo quien convence y testifica a los hombres llevándolos a Cristo. Nadie está huérfano sin María, pero si está terriblemente huérfano quien desoye a Cristo y pone en lugar del Espíritu Santo a otra persona. Porque el único medio para ir al Padre es Cristo, y el único medio para ir a Cristo es el Espíritu Santo. Creo que es preciso aclarar aquí que Nuestro Señor Jesucristo jamás habló de María como un medio para llegar a él o como un medio para permanecer en él. ¿Alguien cree que algo tan importante se le escaparía a Cristo? Si bien alguno podría argumentar: “Jesús dijo que el Espíritu Santo nos enseñaría todas las cosas, así pues, por que no creer que el Espíritu Santo reveló después el dogma mariano a la Iglesia? Es una buena pregunta, claro que la respuesta está en las mismas palabras de Cristo:

Juan 14:26 “Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho“.

El Espíritu Santo recordaría sobre lo que Jesús ya había enseñado. Y Jesús nunca enseñó absolutamente nada sobre María, y esto está claramente demostrado en la Biblia, por tanto, quien no cree a las Sagradas Escrituras no le cree al Espíritu Santo.

A pesar de la evidencia bíblica, Roma insiste en afirmar que para conocer a Cristo es preciso conocer a María:

«María ha sido desconocida hasta aquí, que es una de las razones por qué Jesucristo no es conocido como debe serlo. Si, pues, como es cierto, el conocimiento y el reino de Jesucristo llegan al mundo, ello no será sino continuación necesaria del conocimiento y del reino de la Santísima Virgen, que lo dio a luz la primera vez, y lo hará resplandecer la segunda»       (Luis María de Montfort Verdadera Devoción, nº 13.)

Pero la causa de que Jesucristo no es conocido como debe serlo, no es por desconocer a María, sino por desconocer la obra y la voz del Espíritu Santo, quien es el único que puede llevarnos a Cristo y recordarnos sus enseñanzas.

Juan 16:13-14 “Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa… Él me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo explicará a vosotros.” 

Y no debemos temer si las supuestas “revelaciones marianas” vienen refrendadas con el nombre de algún santo, Papa o Concilio de la iglesia católica, pues debemos recordar lo que nos advirtió el gran apóstol Pablo, y a esta advertencia sí le deberíamos temer pues está escrita en las Sagradas Escrituras:

Gálatas 1:8-9 “Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea maldito!
Como os tengo dicho, también ahora lo repito: Si alguno os anuncia un evangelio distinto del que habéis recibido, ¡sea maldito! “

Virgen de Mabuse - Virgen María

Y es que esta advertencia cobra sentido cuando uno se encuentra con estas “extrañas enseñanzas” de la Iglesia Católica:

“San Bernardo anima al pecador, diciéndole: “Vete a la madre de la misericordia y muéstrale las llagas de tus pecados y ella mostrará (a Jesús) a favor tuyo sus pechos. Y el Hijo de seguro escuchará a la Madre”. Vete a esta madre de misericordia y manifiéstale las llagas que tiene tu alma por tus culpas; y al punto ella rogará al Hijo que te perdone por la leche que le dio; y el Hijo, que la ama intensamente, ciertamente la escuchará.”       ( Alfonso María de Ligorio – Las Glorias de María) 

“De esto nace, dice el mismo Ricardo de San Víctor, el estar tan lleno de piedad el pecho de María que, apenas conoce nuestras miserias, al instante derrama la mística leche de su misericordia, pues no puede conocer las necesidades de cualquiera sin acudir al punto a socorrerlo”      ( Alfonso María de Ligorio – Las Glorias de María) 

…. un pecador viene a la Virgen María, se postra delante de ella y le muestra las llagas de sus pecados, María compasiva le sonríe, se da vuelta y busca con la mirada a su Hijo Jesús (que está muy enojado con el pecador), entonces ella se saca un seno y se lo muestra y le dice “por la leche que te dí, ¡perdónalo!” y Jesús al punto queda desarmado y le perdona…..¡Esto es pura mitología! es hasta vergonzoso imaginarse una escena así, supera a las más bajas fantasías de los dioses egipcios, griegos o romanos.

Este estudio continuará en el próximo Capítulo

NO TE OLVIDES DE COLABORAR CON NOSOTROS ¿COMO? DÁNDOLE A COMPARTIR EN FACEBOOK, TWITTER, BLOGS O COMO DESEES, AYÚDANOS A SEGUIR CRECIENDO!

diariosdeavivamientos@gmail.com

Anuncios

Acerca de diariosdeavivamientos

Compartiendo las gloriosas páginas de la Historia de la Iglesia.
Esta entrada fue publicada en Escuela Bíblica, Frases de cristianos, Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a La Virgen María y los Evangélicos – ¿A jesús por María? – Ecumenismo Capítulo III

  1. Yasmin pino dijo:

    Dios mio no puedo creer como existen personas que manejan las citas bíblicas a su conveniencia no respetan nuestras enseñanzas católicas que son tan hermosas y que no le están haciendo daño a nadie por favor respeten las creencias católicas busquen oficio porque eso que están haciendo es blasfemia ocupen su tiempo en cosas mas productivas y dejen de estar señalando y sufriendo por las creencias católicas mas bien unanse a nosotros y aporten ideas razonables para mejoras no para envenenar dejen la soberbia, la envidia los invito en nombre de nuestro señor Jesucristo a participar con nosotros en respetar y querer a la virgen Maria como nuestra madre amen

    Me gusta

    • Hola Yasmín, le invito a que nos muestre por medio de la Santa Biblia en qué estamos equivocados, le invito a que me diga en qué le estamos haciendo daño a la gente, pues daño hace quien enseña algo que Dios no ha mandado. Si usted puede demostrarme que María es Mediadora o Co-Redentora hágalo, si usted puede demostrarme según la Biblia dónde el apóstol Pablo o el apóstol Pedro enseñan algo acerca de María para que la adoremos o la consideremos parte de nuestra salvación, hágalo, estaremos esperando su aporte bíblico. No se trata de “enseñanzas católicas que son tan hermosas” según sus palabras, pues muchas religiones tienen enseñanzas “hermosas”, agradables a los oídos pero dañinas para el alma, la vida eterna es demasiado valiosa para no prestar atención al camino, si vamos por el equivocado (aunque parezca hermoso) no tendremos buen fin. Quedo a la espera de sus enseñanzas bíblicas, versículos, textos y contextos que apoyen su postura mariana.

      Me gusta

Nos gustaría saber tu opinión! Escribe un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s