François Fenelon – Una Vida de Sencillez – Escritores católicos místicos – Libro en PDF

François Fenelon

François Fenelon – místico católico

En la campiña francesa que circunda la ciudad de Bergerac, nace un 6 de agosto de 1651 un niño de nombre Francois de Salignac de La Mothe-Fenelon, en el seno de una devota familia católica.  Su tío el Marqués Antoine de Fenelon, que a su vez era obispo, influyó en la educación del muchacho quien a los 21 años ingresa a un seminario, al término del cual es ordenado sacerdote. 

Mientras tanto en Francia la mayoría de la población era católica, un grupo menor de alrededor de un 10% era protestante, a los cuales se los llamaba “hugonotes”. Estos protestantes habían gozado de cierta libertad y protección, la cual les otorgaba el Edicto de Nantes, que fue firmado en 1598. Pero ahora bajo el reinado de Luis XIV la situación había cambiado para mal, se los comenzó a hostigar y limitar en sus derechos hasta que finalmente el Edicto de Nantes fue derogado y se dio paso a la persecución. Entonces miles de hugonotes abandonaron Francia, esto no solo trajo perjuicio espiritual para Francia sino también un daño económico, pues los Hugonotes, que en un gran porcentaje se dedicaban al comercio, eran conocidos por su honestidad y transparencia a la hora de realizar negocios, lo cual beneficiaba grandemente a la economía de Francia.

No todos se fueron del país, algunos distritos protestantes como Poitou resistían en un ambiente propenso a la rebelión. Entonces en 1685, y por recomendación de Bossuet quien por aquel entonces era la figura religiosa de mayor influencia y consejero del rey, se le encargó al joven Fenelon la tarea de pacificar la región.

Fenelon, de vida espiritual, carácter compasivo y de gran sabiduría, desempeñó esta tarea con éxito, ganándose el respeto de católicos y protestantes. Tal es así que a los 38 años de edad es nombrado Preceptor del Duque de Burgundy, es decir, la persona encargada de educar al heredero al trono, al sobrino de Luis XIV, que por aquel entonces contaba con 7 años.

Características de la personalidad de Fenelon:

Personas contemporáneas lo describieron de la siguiente manera: 

“… uno de esos hombres extraños, destinados a forjar una época en su tiempo, y a honrar a la humanidad tanto por su virtud como por sus cartas, en su exceso de talento, fácil, brillante, caracterizado por una imaginación fértil, graciosa y dominante, pero cuyo dominio nunca se dejaba sentir. Su elocuencia era cautivadora más que vehemente, y comandaba tanto por el embobamiento que ejercía en la sociedad como por la superioridad de sus talentos; siempre poniéndose al nivel de los otros, y nunca argumentando; parecía, al contrario, que se rendía a otros en el mismo instante que los convencía. Toda su apariencia estaba marcada con una noble superioridad, y una indescifrable y sublime simplicidad le otorgaba una especie de estampa de profeta a su carácter; la forma fresca, aunque natural, en que él mismo se expresaba, hacía que mucha gente creyera que lo sabía todo por inspiración. Casi daba la impresión de que hubiera inventado las ciencias en vez de adquirirlas. Siempre era original, siempre creativo, no imitaba a nadie, y él mismo era inimitable.”

“Era hombre que nunca buscaba parecer más listo que aquellos con los que conversaba, que se rebajaba sin darse cuenta a su propio nivel, poniéndose a su alcance, y, así cautivándote, no podía uno dejarle ni desconfiar de él, ni evitar pretender de nuevo su presencia.”

“Le he visto adaptarse en poco espacio de tiempo a todas las clases sociales, asociándose con los grandes y usando su estilo, sin pérdida alguna de dignidad episcopal, y luego volverse a los pobres y jóvenes, como un amable padre enseñando a sus hijos. No había esfuerzo o emociones en su presteza para ir del uno al otro; parecía como si su mente abrazara de forma natural todas las variedades.”

Estando en la corte del rey, Fenelon conoció a Jeanne Guyon, conocida hoy como Madame Guyon, quien fue una escritora mística, pero de un misticismo extremo que roza el “delirio místico”. Ella afirmaba que un creyente puede unirse de tal manera a Cristo en que ya no hay más pecado, una especie de estado superior de perfección, también hablaba de Cristo como “su esposo” en lo que se asemeja a Teresa de Avila en cuanto al “misticismo nupcial erótico”, de igual manera menospreciaba la razón y se centraba exclusivamente en la revelación interior, posturas que no tienen fundamento bíblico y con las cuales debemos tener mucho cuidado, pues a veces es muy sutil la barrera entre la verdad y el error. De todos modos Fenelon y Guyon mantuvieron una amistad que duró mientras vivieron.

La literatura de Fenelon si bien se clasifica dentro de la literatura mística, quietista, no es extrema como la de Guyon, aunque debe juzgarse siempre a la luz de la Escrituras. La publicamos en el blog creyendo que al menos debe ser conocida y valorada como parte de la literatura espiritual. 

Luis XIV, en agradecimiento por el magnífico trabajo educador que Fenelon realizaba con el sobrino del rey, le premió con el cargo de Abad de Saint Valery. Y en 1695, el Papa elevó a Fenelon al cargo de Arzobispo de Cambrai. La carrera de Fenelon era impresionante.

Debido a sus escritos de carácter extremadamente mísitcos, Madame Guyon comienza a ser perseguida por la Iglesia Católica (aunque ella también era católica) y dicha persecución la encabezó Bossuet, el mismo que recomendó a Fenelon al rey.

Bossuet escribió un libro en donde condenaba las enseñanzas de Madame Guyon y pidió a Fenelon que respaldara este libro, pero Fenelon se opuso pues era amigo también de Guyon. El poderoso Bossuet se enfureció contra su amigo Fenelon y comenzó a perseguirlo a él también. La influencia política de Bossuet hizo que el rey quitara a Fenelon el cargo de Preceptor de su sobrino y le prohibiera vivir en París. El asunto llegó al Papa, el cual intentando poner paños fríos al asunto por un lado le mantuvo el arzobispado a Fenelon, pero por el otro le desterró de su diócesis. Fenelon se retractó, por obediencia al Papa, de uno de sus libros llamado: Máximas de los Santos. Pero siguió escribiendo cartas las cuales se han conservado hasta hoy, donde abunda en consejos y aliento para la vida espiritual. Las cuales, leyéndolas con el cuidado que requiere toda literatura mística, constituyen una amena lectura.  

El sobrino de Luis XIV murió prematuramente, y Fenelon no pudo ver cumplidas en él sus esperanzas, de que al ascender al trono el joven reformara la iglesia católica.

En noviembre de 1714 Fenelon tuvo un accidente con el carruaje en que se conducía, no se recuperó de sus heridas, y el 7 enero de 1715 murió a los 63 años.

Una Vida de Sencillez

frases de Fenelon

Habla poco y haz mucho, sin preocuparte de si te han visto o no. 

¡Qué! ¿Crees que la forma de amar a Dios viene por acumular más conocimiento? Ya tienes más de lo que puedes usar. Practica lo que ya sabes en vez de buscar más conocimiento. Te engañas a ti mismo si crees que estás creciendo espiritualmente porque tu curiosidad ha explorado intelectualmente alguna idea espiritual. Humíllate a ti mismo, y no esperes recibir del hombre lo que sólo Dios puede dar.

 Vive en paz sin preocuparte del futuro. La preocupación innecesaria y el imaginar el peor de los escenarios estrangulará tu fe. Sólo Dios sabe lo que habrá de sucederte. La verdad es que ni siquiera eres dueño del momento presente, pues incluso éste pertenece a Dios. Así que vive según Su voluntad. Cada día hay suficiente con lo que Dios te da para hacer… no se espera más ni menos de ti. Quién eres tú para decirle al Señor, “¿por qué me haces esto?” Él es el Señor… deja que haga lo que a Él le parezca bien. En verdad que no necesitas añadir tu sabiduría y tus planes a Su sabio y buen plan. Comer el fruto de tu propia sabiduría es siempre una experiencia amarga. Dios permite esto para mostrarte cuán desagradable es ignorar Su guía. El futuro aún no es tuyo… a lo mejor nunca lo será. Y cuando llegue el mañana probablemente sea diferente de lo que habías imaginado.  

No te enfades en extremo cuando se digan cosas de ti. Deja que el mundo hable; sólo busca hacer la voluntad de Dios. Nunca serás capaz de satisfacer por completo a las personas, y el doloroso esfuerzo no merece la pena. Una paz silenciosa y una dulce relación con Dios te recompensará por toda palabra de mal proferida contra ti. Ama a tu prójimo sin esperar su amistad. La gente va y viene… deja que hagan lo que les agrade. Mira a Dios solamente. Él es el que te aflige o consuela a través de las personas y las circunstancias. Lo hace por tu propio beneficio. 

Aquellos que corrigen a otros deberían esperar a que el Espíritu Santo fuera delante de ellos y tocara el corazón de la persona. Aprende a imitar a Aquel que reprende con mansedumbre. Las personas no necesitan ver a Dios condenándoles, deben darse cuenta dentro de ellos que han hecho algo incorrecto. No uses de mano dura a no ser que quieras que las personas vean a Dios como un ogro enfadado. Cuando el defecto de una persona te saca de quicio, normalmente no es “indignación santa”, sino tu propia personalidad impaciente expresándose. He aquí al imperfecto señalando con el dedo al imperfecto. Cuanto más egoístamente te ames a ti mismo, tanto más crítico serás. El amor propio no puede perdonar el amor propio que descubre en otros.

El amor de Dios, no obstante, está lleno de consideración, paciencia, y ternura. Guía a las personas lejos de su debilidad y pecado, pasito a pasito. Cuanto menos egoísta seas, tanto más considerado serás hacia otros. Espera largo tiempo, años, antes de dar consejo. Y entonces ofrece sólo consejo a medida que Dios abra los corazones de los que van a recibirlo. Si arrancas la fruta antes de que la fruta madure, la estropearás del todo.

 Las emociones fuertes y los sentimientos profundos, o buscar señales, puede ser más peligroso que beneficioso. Seguro que tu imaginación se lanza por los cerros contigo detrás. Dios te guiará, casi sin que tú lo sepas, si eres fiel en venir ante Él en quietud. Come de Él y de Su palabra. Ámale y no te diré que hagas nada más. Pues si le amas, todo lo demás funcionará. No te estoy pidiendo un amor tierno y emocional, sino simplemente que atiendas al amor. Pon a Dios delante de ti y del mundo, e incluso tus malignos deseos empezarán a ser transformados.

En tanto haya algo en este mundo que signifique algo para ti, tu libertad sólo es una palabra. Eres como un pájaro retenido con lazo; sólo puedes volar hasta donde te deje el hilo.

Nunca estudies asuntos espirituales a menos que Dios te anime a ello. Y no estudies más de lo que puedas abarcar. Estudia con un corazón lleno de oración. Dios es tanto Verdad como Amor. Sólo puedes conocer la verdad en la medida que ames. Ama la verdad y conocerás la verdad. Si no amas, no conoces el amor. Ama con un corazón humilde y la Verdad te amará. Sabrás lo que los filósofos no pueden conocer e incluso lo que los filósofos no quieren saber. Espero que obtengas el conocimiento que se reserva para los niños y los de mente sencilla. Dicho conocimiento está oculto a los sabios y prudentes. (Mateo 6:25) 

No necesitas conocer los secretos de Dios… tan sólo sé obediente a lo que Él te muestra que hagas.

Déjalo todo y entrégate a Dios que te ama celosamente. Tú, por ti mismo, sólo puedes llevar a cabo cambios superficiales. No te conoces a ti mismo. Dios te conoce íntimamente, y sabe exactamente dónde excavar para encontrar la fuente de tus problemas. El amor propio es cobarde. El yo no tiene el valor de herirse hasta la muerte. La mano de Dios golpea en lugares inesperados y no deja nada sin descubrir. Tu amor propio clamará cuando Dios lo golpee. Asegúrate de que no haces nada para consolarlo. Simplemente échate para atrás y deja a Dios hacer Su trabajo. Permanece en calma a medida que Él opera en ti y Su trabajo será un éxito.

 Libros de Fenelon para descargar

Recuerda: examínalo todo a la luz de la Biblia y reten lo bueno

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Fenelon -Una Vida de Sencillez - PDF

 

Fenelon -Una Vida de Sencillez - II Parte

Acerca de diariosdeavivamientos

Un hermano simplemente, que anhela ser siervo de los siervos de mi Señor, dando de gracia lo que de gracia he recibido. Miembro de la Iglesia, la que está formada por todos aquellos que en cualquier lugar del mundo invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, independientemente de la denominación que sean. Combatiendo ardientemente por la fe que una vez fue dada a los santos, pero no combatiendo contra los hermanos, sino junto a los hermanos. Conozco a Cristo, pobre y crucificado, no necesito más nada.
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