Gunnar Vingren – La extraordinaria vida del pionero del pentecostalismo y las Asambleas de Dios de Brasil

Nació en Ostra Husby, Suecia, el 8 de agosto del 1879. Aunque era hijo de creyentes vivió licenciosamente hasta los 17 años, cuando entonces se rindió a Cristo, y a los 18 fue bautizado en una iglesia Bautista.  En ese mismo año: “Leí en una revista un artículo sobre las grandes necesidades y sufrimientos de tribus nativas en el exterior, lo que me hizo derramar muchas lágrimas. Subí a mi cuarto y allí le prometí a Dios pertenecerle y ponerme a su disposición para el honor y la gloria de su nombre. Oré también insistentemente para que Él me ayudase a cumplir esta promesa”. [O Diário do Pioneiro Gunnar Vingren – CPAD – traducido al español por Diarios de Avivamientos]

En 1903, se fue a vivir a Norte América, y luego ingresó en Chicago al Seminario Teológico Bautista, donde estudió cuatro años. Cuando se diplomó, fue como pastor a la primera Iglesia Bautista de Menominee, Michigan. “En esa época visité la Convención General de los Bautistas americanos, y entonces fue resuelto que yo sería enviado como misionero a Assam, India, junto a mi novia. Hasta ese tiempo yo estaba convencido de que esto era la voluntad de Dios para mi vida – que yo fuese enviado como misionero por  la The Northern Baptist Convention. Pero durante la Convención, Dios me hizo sentir que no era esa su voluntad. Una semana después de volver a mi iglesia, tuve una lucha interior tremenda, y finalmente resolví no seguir ese camino. Escribí para la Convención y comuniqué lo que había decidido. Por este motivo mi novia rompió conmigo, y cuando recibí su carta, respondí: “Sea hecha la voluntad del Señor”… En el verano de 1909, Dios me llenó de una gran sed de recibir el bautismo con el Espíritu Santo, y con fuego. En noviembre del mismo año, pedí licencia en mi iglesia para visitar una conferencia bautista que debía realizarse en la Primera Iglesia Bautista Sueca en Chicago. Fui la Conferencia con el firme propósito de buscar el bautismo con el Espíritu Santo. ¡Y, alabado sea Dios, después de cinco días de búsqueda, el Señor Jesús me bautizó con el Espíritu Santo y con fuego!” [O Diário do Pioneiro Gunnar Vingren – CPAD – traducido al español por Diarios de Avivamientos]

Después de esta experiencia se vio obligado a dejar el pastorado en su iglesia, pues la mitad de la congregación estaba a favor de esta experiencia “pentecostal” y la otra mitad se opuso. Comenzó a congregarse entonces, en iglesias bautistas que aceptaban la continuidad de los dones. En una de ellas, había una noche entera dedicada a la oración: “Durante esas semanas de oración, sentíamos el poder de Dios venir sobre nosotros como una presión, como un fuerte peso, de tal manera que muchas veces no conseguimos sentarnos a la mesa para comer. Caíamos al suelo doblando las rodillas y en alta voz alabamos el nombre del Señor. Estábamos tan llenos del gozo del Espíritu Santo, que clamábamos con voz alta, cada uno donde estaba. Fueron días maravillosos, de inmensa alegría en la presencia del Señor.” [O Diário do Pioneiro Gunnar Vingren – CPAD – traducido al español por Diarios de Avivamientos]

En una de esas reuniones un hermano profetizó que Gunner iría de misionero a Pará, a un pueblo de gente pobre, donde debería comenzar a enseñar los primeros rudimentos de la doctrina cristiana. También le dijo que se casaría con una chica de apellido Strandberg (varios años después, él conoció a una joven misionera llamada Frida Strandberg, quien fue su esposa y una de las grandes pioneras pentecostales del Brasil). Ahora faltaba saber si existía un lugar en la tierra llamado Pará, así que fueron a la biblioteca de la ciudad e investigaron el asunto, hasta descubrir que en el Norte de Brasil, había una ciudad con ese nombre.

El 19 de noviembre de 1910, Gunner Vingren y su amigo Daniel Berg llegaban en barco a Pará. Cuando desembarcaron no había nadie esperándolos, y ellos, solo tenían algunos dólares para las cosas básicas; así que se sentaron en el banco de una plaza para orar, ya que no tenían dónde ir. Finalmente personas que habían viajado con ellos en el barco y los vieron allí, les contactaron con un pastor bautista, quien les alquiló dos camas en el sótano de su casa. “No podíamos estar orgullosos de nuestra nueva vivienda. Era un corredor bien oscuro en el sótano, el suelo de cemento grueso y sin ninguna ventana. Allí colocaron dos camas para nosotros. En aquel calor tropical todo era caluroso e insoportable. Principalmente en aquel sótano. Los mosquitos zumbaban monótonamente, y las lagartijas corrían por las paredes hacia arriba y hacia abajo. A pesar de todo, nos sentíamos entusiasmados y felices”. [O Diário do Pioneiro Gunnar Vingren – CPAD – traducido al español por Diarios de Avivamientos]

A partir de ese momento, hermanos bautistas comienzan a unírseles en grupos de oración, y predicaciones por las casas. Como él era egresado del Seminario querían que oficiase de pastor, pero su visión era mucho más amplia que el pastorado de una congregación. Leer el Diario Personal de Gunnar Vingren, es como leer la continuación del libro de los Hechos, sanidades, milagros, persecuciones, amenazas de muerte que le obligaban a huir entre la selva, enfermedades, y una obra imparable que se extendió por todo el Brasil. Este Diario de su vida fue publicado por su hijo, después de su muerte.

“Inmediatamente pasamos a realizar cultos públicos en varios lugares, en las casas de esos hermanos donde los bautistas antes realizaban cultos. Ya se habían cumplido seis meses que estábamos en Brasil. Jesús nos había bendecido maravillosamente. Nosotros orábamos por los enfermos y ellos eran sanados, testimoniábamos a pecadores y ellos recibían a Jesús como Salvador.” [O Diário do Pioneiro Gunnar Vingren – CPAD – traducido al español por Diarios de Avivamientos]

“Los primeros bautismos en Pará eran todos realizados en secreto, generalmente a las 11 de la noche, pues no había ni siquiera templos ni tanques bautismales. Un día tomaron coraje y anunciaron un bautismo público a la orilla de un río. Esto dio tiempo para que los enemigos preparasen algo para entorpecer la ceremonia. Cientos de hombres se acercaron al lugar del bautismo, pensando que con violencia podrían impedir el acto sagrado. El líder de ellos caminaba al frente cargando una cruz. Los pocos creyentes que estaban reunidos comprendieron el peligro en aquel momento, y temieron que hubiera derramamiento de sangre. Vingren trató de leer la Biblia, pero fue impedido. Intentó leer otra vez, pero el líder empuñó un cuchillo y se preparó para lanzarse contra Vingren. Pero la hermana Celina se interpuso entonces entre ese católico y el hermano Vingren, salvando la vida de éste. Otro católico, un hombre viejo, gritó entonces: ¡Basta! ¡Dejen que se ellos hagan la ceremonia! Pero el líder del grupo continuó firme en su propósito de impedir el bautismo. Vingren dijo a los enemigos: “¡Yo sólo hago lo que Jesús quiere!”  Bajo las amenazas de los enemigos, los candidatos comenzaron a cambiar su ropa y vestir las capas de bautismo en unas pequeñas tiendas en la selva, y luego se fueron al río. Mientras Vingren los bautizaba, los enemigos gritaban: ¡Miserables, comida de tigres, maten al misionero! Cuando el bautismo fue concluido, los enemigos pensaban que volveríamos a las tiendas a fin de cambiar de ropa, cuenta el hermano Vingren, pero Dios puso en mi corazón no cambiar de ropa, sino volver a la ciudad, mojados como estábamos. En seguida salí del agua, y, seguido de cerca por los nuevos convertidos, pasamos por el medio de toda aquella multitud de enemigos. Ellos se olvidaron de nosotros, quedaron boquiabiertos y nos dejaron pasar. Así, el Señor nos dio su liberación. – Esto fue muy valiente de su parte, le dije a Vingren. Él me respondió:  – ¿Valiente? Yo tenía el mandamiento de Cristo, tanto para predicar como para bautizar. No tenía otra cosa que hacer. Yo no podía desobedecer a Dios, aunque todos los hombres y todo el poder del Infierno viniesen contra mí para impedirlo. Nosotros tenemos primero que obedecer a Dios, pues así nos enseña la Biblia” [A. P. Franklin de su libro Entre Creyentes Pentecostales y Santos Abandonados en América del Sur]

Por causa de ministrar bautismos en la selva, Gunnar Vingren contrajo una fuerte fiebre

“Comencé a sentir un dolor terrible en las piernas, y durante varios meses solo pude caminar despacio y con mucha dificultad… la hinchazón subió hasta mi pecho de tal forma que me costaba respirar… me dio una tos tan grande que casi me costaba estar en la cama… la fiebre era tan alta que temblaba… Este cuadro continuó por cuatro semanas, aun así pude realizar algunos cultos allí. Los enemigos de la obra nos perseguían mucho durante aquellos días. Cierta noche apedrearon la casa donde estábamos reunidos… Otra noche planearon matarme y quemar la casa. Una hermana vino a alertarme de lo que estaban planeando. Una gran multitud se había reunido frente a la casa, la hermana que había venido a avisarme me aconsejó que huyese, y eso fue lo que hice. Salí corriendo por detrás de la casa, atravesé el patio y me interné en la selva, donde me escondí. Me sentía tan débil que debía andar a gatas. Caminé de esa manera dentro de la selva hasta encontrar una casa y allí me dormí. Los enemigos habían traído perros de caza para olfatear mis rastros. Pero Dios no permitió que ellos me hallaran. ¡Gloria a Jesús!… Al día siguiente regresé por barco a Belén, y tuve que ir a la cama con una fiebre altísima. Sentía como si me fuese a morir, estaba todo hinchado y no pude dormir por tres días y tres noches. Los hermanos oraron mucho por mí, y el Señor oyó sus oraciones y me sanó completamente… Gradualmente las fuerzas regresaron… Mi sufrimiento duró de junio hasta noviembre. Yo ya estaba tan acostumbrado con la dolencia que ella pasó a ser casi natural para mí. Pero el Señor me sanó, fue un milagro, tanto para mí como para los demás.” [O Diário do Pioneiro Gunnar Vingren – CPAD – traducido al español por Diarios de Avivamientos]

“La obra del Señor continuó, y su palabra continuó cada día a ser confirmada con milagros y maravillas. Un hermano fue curado de una enfermedad muy grave en una pierna, una hermana fue curada de una enfermedad considerada incurable, en los labios. Otro hermano que sentía dolor de cabeza, hacía ya diez años, fue sanado. Un hombre paralitico que estaba moribundo, y que ya no podía hablar, fue sanado y pasó a participar de los cultos. Una niña que estaba muriendo de tanta fiebre fue sanada. Un hombre muy anciano, que sufría de hernia desde hace nueve años, también fue alcanzado por la sanidad… Era también muy glorioso acompañar a los sonrientes y jubilosos nuevos convertidos a las aguas del bautismo. Era maravilloso ver como el Espíritu Santo caía sobre estos creyentes, y como ellos hablaban en otras lenguas, profetizaban y cantaban en el Espíritu Santo. Con mucho coraje ellos comenzaban a testificar de Jesús y a alabar su nombre… Cuando el Espíritu Santo es derramado en los corazones, se manifiestan los dones y los frutos del Espíritu Santo. Entonces se oye júbilo y alegría en la tienda de los justos”.  [O Diário do Pioneiro Gunnar Vingren – CPAD – traducido al español por Diarios de Avivamientos]

A pesar de que Gunnar Vingren era un pentecostal en todo sentido, no toleraba ningún exceso y no tenía miedo de exponerlo públicamente:

“Después que todos habían orado comenzaron a saltar y a danzar durante más o menos media hora. Después se pusieron de rodillas otra vez y oraron. Yo los exhorté a que dejasen esa cosa de danzar, pues eso no está escrito en el Nuevo Testamento, y era una tontería que ellos debían abandonar. Al día siguiente ocurrieron las mismas cosas. Decían que eran dirigidos por el Espíritu Santo, y uno de ellos era considerado profeta. Yo entonces hablé seriamente con él, y le dije que no es por medio de profecías, de interpretación y de lenguas que debemos ser dirigidos. Eso nos fue dado para nuestra edificación, mas la dirección verdadera y la instrucción necesaria vienen de la Biblia, que es la Palabra de Dios clara e infalible. Ellos entonces prometieron acabar con la danza. Pero, actuaron de la misma forma el día siguiente, me engañaron y en medio de la danza me mandaron afuera, entonces yo me fui”. [O Diário do Pioneiro Gunnar Vingren – CPAD – traducido al español por Diarios de Avivamientos]

El trabajo evangelístico de Vingren se extendía a todos los rincones posibles: “¡Oh, qué momentos maravillosos tuvimos allí con aquellos hermanos! Nosotros nos reuníamos en sus casas de paja, a la vera de los diferentes ríos, y allí realizábamos cultos. Especialmente los sábados a la tarde las personas venían de diferentes lugares remando en canoas. Muchos de ellos remaban durante dos o tres horas para poder llegar. Comenzábamos los cultos los sábados a la noche y continuábamos hasta el amanecer. ¡Cómo era maravilloso reunirnos para cantar, orar, testificar y alabar al Señor, mientras los corazones desbordaban de alegría y gozo! El pueblo de Dios se reunía con toda sencillez, para alabar al señor, y el santo fuego del Espíritu caía y se propagaba cada vez más entre los moradores de las márgenes de aquellos ríos.” [O Diário do Pioneiro Gunnar Vingren – CPAD – traducido al español por Diarios de Avivamientos]

Mientras tanto el amigo de Vingren, el misionero Daniel Berg, también abría caminos allí donde el evangelio no se predicaba.

“En otro lugar, llamado Guatipurá, junto a las vías del tren, la obra de Dios comenzó de la siguiente manera: Un muchacho encontró en la estación un ejemplar del Nuevo Testamento, lo llevó a su casa y comenzó a leerlo con su familia. Cuando el hermano Daniel Berg, pasó un día por allí con sus maletas repletas de porciones bíblicas, ellos dijeron: “Este hombre es un evangelista, vamos a llamarlo para que venga a nuestra casa”. Así lo hicieron, Daniel Berg les testificó, toda la familia se convirtió, y surgió allí una gran iglesia” [O Diário do Pioneiro Gunnar Vingren – CPAD – traducido al español por Diarios de Avivamientos]

“Después de algún tiempo surgió una gran persecución en Guatipurá contra los creyentes. Ellos fueron golpeados hasta correr sangre, y llevados a prisión… La obra continuó expandiéndose más y más en esa región y surgieron muchas nuevas iglesias ¡aún bajo la persecución!… Fue siguiendo las vías del tren, unos 400 kilómetros, que Daniel Berg recorrió a pie, cargando sus maletas llenas de porciones bíblicas. Muchas veces sus pies quedaban tan lastimados y callosos, que terminaba caminando descalzo. Sufriendo hambre y necesidades de toda especie, él caminaba de puerta en puerta, evangelizando el pueblo, distribuyendo Evangelios y porciones bíblicas.”

“El siervo del Señor tiene que luchar mucho contra toda la mentira y toda la superstición que el pueblo aprendió desde niño, de los sacerdotes católicos… “La Biblia solo puede ser comprendida por los sacerdotes y no debe ser leída por el pueblo”… “Si alguien lee la Biblia protestante, solo por eso irá al infierno”… Esto es lo que los sacerdotes enseñan al pueblo, y nosotros tenemos que luchar contra esos prejuicios, contra la idolatría, la prostitución, la profunda ignorancia, y también contra el espiritismo. Más allá de esto, somos atacados de fiebres tremendas, y tenemos que soportar un clima caliente y severo, que en pocos años deja el cuerpo completamente agotado. Solo con la gracia de Dios, es que los misioneros podemos soportar todo esto. Tenemos que pasar también por privaciones de todo tipo, pues el alimento es muy básico e insuficiente, y muchas veces está contaminado, envenenado o estropeado, y perjudica al cuerpo que después queda lleno de heridas y llagas. De la misma manera se puede mencionar las peligrosas y venenosas serpientes, que se encuentran por todos lados; y los hombres malos y perversos, dispuestos para hacer todo tipo de maldades. También enfrentamos peligros en los viajes, en el mar y en los ríos. Pero, en medio de todo esto, Dios nos ha guardado y sustentado todos estos años. ¡Aleluya! Es maravilloso ver como Dios despedaza las puertas de hierro y libra a los presos de la prisión. Cuando la simple verdad de Jesús es predicada en el poder del Espíritu Santo, entonces la Palabra es siempre acompañada de señales y milagros.” [O Diário do Pioneiro Gunnar Vingren – CPAD – traducido al español por Diarios de Avivamientos]

¿Cuál fue la causa del crecimiento de las iglesias pentecostales en Brasil?

“Predicaban y oraban día y noche, y se turnaban en los viajes al Interior de los estados de Pará y Amazonas. El objetivo de todos era ganar el máximo de almas para el Señor. Todos se esforzaban y el resultado no tardó: surgía una iglesia tras otra”.

“Estos cultos se realizaban muy cerca de la selva virgen. Para llegar hasta allí el acceso era muy difícil, pues o tenían que remar en barquitos a través de los ríos dentro de la selva, o caminar por las desiertas y densas selvas. A pesar de esas dificultades muchos creyentes llegaban para participar de los cultos a Dios. Siempre fue en circunstancias muy difíciles y primitivas que se realizó el trabajo pionero durante aquellos años. Primeramente tenían que luchar con un clima muy caliente, y las casas eran muy simples y rústicas, y lo mismo acontecía con la comida que no solo no era suficiente, sino deficiente. Un día Vingren escribió: “Hoy mientras comía banana con harina, en casa del hermano Reinaldo, sentí el poder de Dios y mucha alegría en el Espíritu Santo” Su plato de comida podía ser sencillo, pero aun así él sentía el poder de Dios y la presencia del Espíritu Santo. El poder de Dios lo sustentaba cuando él caminaba por los bosques para realizar cultos en las aldeas distantes, un día él caminó catorce kilómetros hasta el lugar del culto.” [O Diário do Pioneiro Gunnar Vingren – CPAD – traducido al español por Diarios de Avivamientos]

El año de 1918 fue un momento muy importante para la continuidad del Movimiento Pentecostal en Brasil. La obra ya contaba con algunos años, ahora llegaba el momento de registrar la iglesia para que tuviese personería jurídica. Esto aconteció el 11 de enero de 1918, cuando la iglesia fue oficialmente registrada con el nombre de “Asambleas de Dios”.

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3 respuestas a Gunnar Vingren – La extraordinaria vida del pionero del pentecostalismo y las Asambleas de Dios de Brasil

  1. Julio Manuel Garabito dijo:

    Siempre interesante, comentarios e informaciones de actualidad, que el mundo necesita, gracias a dios por este ministerio.

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  2. Angelina Soler dijo:

    Bendiciones, he estado lechendo varios de sus libros e historias y he estado experimentando un despertar en mi vida y mi relación con Dios todopoderoso, me han impactado grande mente dos libros que he leído hasta ahora y son ” El Cristiano de Rodillas” y el de Jon Hyde el que Ora. Gracias doy a nuestro Señor por ustedes, y que el los siga llevando a nuevos y más grandes niveles.

    Le gusta a 1 persona

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